Historia

Como nació La Purpurina

Hola, soy Cami, arquitecta de profesión, pero creativa de corazón. Desde siempre me han encantado las manualidades, la pintura, el dibujo y todo lo que implique crear con las manos. Hacerlo me calma, me da paz, y ha sido mi mejor herramienta para manejar la ansiedad.

Soñaba con algún día vivir de eso que me hacía vibrar: el arte hecho desde el alma.

Mi primer emprendimiento se llamó Japipots, donde pintaba maceteros a mano, llenos de color y personalidad (¡también amo las plantas!). Pero un día recibí un correo de una oficina de abogados: otra empresa tenía registrado ese nombre y ya no podía seguir usándolo.

Fue un balde de agua fría, pero también una señal. Justo en ese momento ya sentía que enfocarme solo en maceteros me estaba quedando chico. Quería explorar otras ideas, materiales, y formas de crear. Así nació La Purpurina: un nuevo nombre, más mío, más libre, más cercano a todo lo que realmente soy.

Después vinieron los objetos de concreto, las ilustraciones... y finalmente encontré en los libros para colorear una manera hermosa de compartir mi arte. Crear un libro y otros productos, reproducirlos muchas veces y saber que alguien, en algún rincón, se está regalando un momento para pintar, me llena el corazón.

Hoy vivo en Santiago con Mauri, mi compañero de vida, y nuestros perritos Frida y Freddie, que han estado a mi lado en cada etapa. La Purpurina es mi forma de invitarte a pausar, a reconectar contigo y a disfrutar el proceso creativo sin juicios ni expectativas.

Gracias por estar aquí. Gracias por creer en La Purpurina. Esto recién comienza 💖